¿Has oído hablar del Aceituning? Seguramente que sí, pero para aquellos que estén más despistados en temas culinarios decirles que se trata de un nuevo concepto de cocina que anima a enriquecer las aceitunas mediante originales aliños. Sin duda alguna se trata de una propuesta muy interesante con la que dar rienda suelta a nuestra imaginación entre plato y plato.

El Aceituning es una propuesta que cada vez gana más adeptos y que ha calado en la cocina tanto entre los grandes chefs de nuestro país como entre los grandes amantes de la cocina e incluso entre los niños, que pueden aprovechar la gran ventaja de no recurrir a los fogones para preparar deliciosos aliños. El Aceituning es sin duda un gran incentivo para dejar volar nuestra imaginación empleando un alimento que, como ya hemos comentado en numerosas ocasiones, es muy sano para la salud por los siguientes motivos:

  • Las aceitunas contienen hasta un 77% de ácido oleico, una grasa instaurada que nos ayuda a mantener a raya nuestro colesterol y a prevenir enfermedades cardiovasculares.
  • En el caso concreto de las aceitunas negras contienen un elevado contenido en hierro, lo que las convierte en un alimento perfecto para las personas que padecen anemia.
  • Son un alimento saciante que nos ayuda a mantener nuestro peso debido también a sus escasas calorías. Ahora bien, es importante saber que la dosis diaria recomendada de aceitunas es de siete unidades.

Consejos para crear un aliño casero

Teniendo en cuenta todo esto, seguramente que ya os hemos convencido para que os animéis a practicar el Aceituning en casa, pero antes queríamos daros unos pequeños consejos que es necesario conocer a la hora de aliñar aceitunas:

  • Para conseguir un aliño único y original es importante contar con aceitunas verdes o negras crudas. Muchas de las aceitunas que se venden en los grandes supermercados ya están aliñadas y no serán útiles si lo que pretendemos es que adquieran el sabor de nuestros propios aliños.
  • Una vez se tienen las aceitunas es necesario quitarles el amargor y para ello emplearemos agua en abundancia. En primer lugar, lavaremos las aceitunas y decidiremos cómo vamos a curar las aceitunas: enteras o rajadas. En el caso de las enteras debemos saber que tardarán más en perder el amargor. Mantendremos las aceitunas cubiertas en agua durante siete u ocho días. Durante este tiempo es recomendable cambiar el agua al menos 1 vez al día. Pasado este periodo estaremos en condiciones de ir probando entre las aceitunas más verdes (en el caso de adquirir aceitunas verdes) si estas han perdido el amargor.
  • Cuando las aceitunas ya estén dulces, añadimos el aliño y esperamos siete u ocho días aproximadamente para que adquieran el sabor del aliño. Ahora bien, no nos precipitemos y no preparemos ningún aliño sin asegurarnos que las aceitunas han perdido todo su amargor.
  • Recuerda también que a la hora de aliñar aceitunas es preferible utilizar recipientes de cristal u otros recipientes de barro que además se puedan tapar.
  • Y por último, otro consejo que apela directamente a la imaginación y que tiene que ver con los ingredientes empleados en el aliño. Si es la primera vez que vas a hacer algo así, prueba distintas combinaciones con medio kilo o un kilo de aceitunas y anota lo que lleva cada una de esas combinaciones o mezclas. Aunque aparentemente te parezca una gran cantidad de aceitunas lo cierto es que, luego puedes repartirlas entre familiares y amigos que seguro te agradecerán el detalle porque hay algo que no dudamos y es que… seguro que consigues aliños espectaculares.

Aceituning: aliño casero de aceitunas

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