La presión arterial afecta casi un tercio de la población española, y puede deberse a diferentes factores: hábitos de vida poco saludables, por condicionantes genéticos, por la toma de fármacos, por la edad o incluso por las condiciones climatológicas. Para los repuntes de tensión se suelen tomar fármacos y hay varios consejos útiles, pero además de ello, podemos ayudarnos por medio de algunos alimentos, de los que nunca  sospecharías.

La norma general es reducir la ingesta de sal y los alimentos que lleven altas porciones de ésta. Ello se puede ver en el etiquetado de cada producto. Pero si la clave fuera sólo eliminar la sal, sería demasiado fácil ¿no crees? La hoja de ruta para bajar la presión arterial es incorporando hábitos de vida saludables (sí, de los que estamos hartos de oír hablar pero que nunca llegamos a adoptar a la rutina), y de incluir en el menú alimentos para bajar la tensión de forma natural. El problema es que se suele descuidar el detalle de que toda dieta ha de ser variada, rica y adaptada. Es la dieta la que se adapta, no la  persona que padece hipertensión. Puedes ver la dieta para la hipertensión que pone a tu disposición la Fundación del Corazón Española.

Observarás que los alimentos para bajar la tensión también tienen que ser ricos en potasio, que no lleven una elevada cantidad de cafeína o teína y en la medida de lo posible, evitar los alimentos precocinados.  Entre los que destacan están los plátanos (ya que tienen un elevado nivel de potasio), la piña, el pescado, la soja, el pollo (sin piel), entre otros.

Por ejemplo, las aceitunas suelen estar excluidas de la dieta para hipertensos, siendo unas buenas ayudantes para el control de la hipertensión. Sí que es cierto que destacan por un nivel de sal elevado, pero no hay que olvidar que se debe al aliño y su proceso de maceración, no a la aceituna en sí. Por ello, no hemos de descuidar el detalle de que también contribuyen a la dilatación de los vasos sanguíneos, evitando que la sangre ejerza presión en las  venas y arterias. Ello no implica que hay que comer aceitunas crudas, sino que  aunque a primera vista parecen el alimento enemigo, pueden  aportar variedad a la dieta de los que queremos regular la tensión, por la vía más natural. Existen muchos tipos de aceitunas cuyo contenido en sal varía dependiendo del aliño, seguro que puedes dar con el más adecuado para ti.

La cuestión no es restringir o hacer un cambio radical, aunque habrá excepciones, la cuestión es aprender a equilibrar nuestros excesos con nuevos hábitos y seleccionando mejor los alimentos.

Definitivamente, esto  es una guía orientativa y aunque te lleve tiempo, es mucho más beneficioso el encontrar tu propia lista de alimentos tu tensión. Al fin y al cabo, hablamos de bajar tu tensión y nadie mejor que tu médico podrá ayudarte.

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