Para muchos de nosotros, no hay alimento más rico y saludable que las aceitunas. Pero también es cierto que hay gente que, quizá por los prejuicios, no les ha dado una oportunidad. Más allá de ser uno de los mejores aperitivos o de maridar a la perfección prácticamente con cualquier receta, quizá muchas personas desconozcan la grandísima variedad de sabores existentes y las propiedades tan saludables que tienen para nuestro organismo. ¿Cómo? ¿Aún tienes dudas? Pues aquí te damos cinco razones para que te enamores de las aceitunas.

Son un gran antídoto para las enfermedades modernas

Las aceitunas son ricas en polifenoles y oleuropeína, compuestos conocidos por sus propiedades antioxidantes, anticancerígenas, antiinflamatorias y antimicrobianas, entre otras muchas. Además, los polifenoles nos ayudan a reducir el estrés y sirven para aumentar nuestra memoria. En otras palabras, las aceitunas son también una gran manera de alimentar a su cabeza.

Las aceitunas son buenas para tu sistema cardiovascular

En el interior de cada oliva hay grasas monoinsaturadas (es decir, grasas buenas), las cuales ayudan a aumentar el colesterol bueno y reducir el riesgo de endurecimiento de las arterias. La grasa monoinsaturada de las aceitunas también contiene ácido oleico, que está vinculado a una presión arterial más baja y una mejor salud cardiovascular en general.

Las aceitunas cuidan tus ojos y piel

Las aceitunas son ricas en vitamina A, un antioxidante esencial para proteger la córnea y mantener la salud ocular. Puede ayudarte a prevenir problemas oculares relacionados con la edad, tales como la degeneración macular, las cataratas y el glaucoma. Además, cuando se trata de la piel, puede reducir la existencia de arrugas. Las aceitunas también incluyen vitamina E y compuestos antioxidantes como luteína y zeaxantina, que ofrecen apoyo adicional para la salud de los ojos y la piel.

¡Adiós a la obesidad!

¿Te gustaría perder esos kilos de más? Las olivas también pueden ayudarte con esto gracias a las grasas monoinsaturadas, que están vinculadas a la pérdida de grasa del vientre. Las aceitunas son un alimento estupendo para ayudarte a frenar el apetito de una manera saludable, ya sea antes de sentarse a almorzar o cenar. ¡Y es que están buenas a cualquier hora! Los ácidos grasos monoinsaturados (más un poco de fibra) de las aceitunas te ayudarán a hacer la digestión y a estimular las hormonas responsables de la saciedad. Así, te sentirás más lleno más pronto.

Más energía

Las aceitunas sirven también para aumentar los niveles de glutatión en la sangre, esencial para mejorar la producción de energía en nuestro cuerpo. Así, nuestro organismo puede afrontar sin problemas los retos y desafíos de llevar un estilo de vida activo. A todo ello hay que sumar las propiedades de las aceitunas negras, que aportan grandes dosis de hierro, un elemento clave en la producción de energía y el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

Así que ya sabes, ¡ten siempre aceitunas a mano! Tu salud te lo agradecerá.