La focaccia, cuyo nombre significa hogaza en español, es uno de los panes artesanos tradicionales de Italia. Su receta, como verás más adelante, es tan sencilla como sabrosa. De hecho, si eres un amante de la pizza, su sabor te será de lo más familiar. ¿El motivo? La focaccia de aceitunas se elabora de una forma similar a la masa de pizza, por lo que tendrás la inevitable sensación de estar comiendo una. Sin duda, se trata de una opción estupenda para acompañar todo tipo de aperitivos o para incluir en una buena comida o cena. ¡Basta con agregar algunos ingredientes nutritivos en la receta!

Orígenes

La focaccia es un plato tradicional de la cocina italiana. Se cree que la receta original, que podríamos considerar como una especie de variante sencilla de la pizza, fue creada por los antiguos etruscos o griegos. De todas formas, también es cierto que los habitantes de la región de Liguria, una región situada al noroeste de Italia y limítrofe con Francia, Piamonte, Emilia-Romaña y la Toscana, consideran a la focaccia como un elemento propio de su gastronomía.

La especialidad de la región de Liguria es la focaccia con queso, siendo la localidad de Recco, situada a pocos kilómetros de Génova, una parada obligatoria para los amantes de este plato.

¡Así se hace!

Hemos visto los orígenes de la focaccia, pero ahora toca saber cómo se hace. ¡Ponte cómodo y toma nota! Lo primero que tenemos que hacer es reunir los ingredientes:

  • 350 gramos de harina de trigo de fuerza.
  • 200 mililitros de agua tibia.
  • 2 cucharadas de aceita de oliva.
  • 7 gramos de levadura seca de panadería (o 20 gramos de levadura fresca).
  • 40 gramos de aceitunas verdes deshuesadas de Aceitunas Guerra.
  • 1 cucharada de romero fresco.
  • Media cucharada de sal.
  • Media cucharada de azúcar.

El primer paso es crear una masa. Para ello, mezclaremos en un bol grande con las manos o una cuchara harina de fuerza, levadura seca y azúcar. En el caso de usar levadura fresca, es recomendable disolverla en agua tibia. Después, abriremos un hueco en la harina, verteremos el agua tibia y seguiremos amasando poco a poco, de fuera hacia dentro. Cuando veamos que la masa ya ha cogido forma, incorporaremos el aceite y echaremos la sal. Es importante sacar la masa del bol y colocarla sobre la encimera cuando veamos que ya está compacta. Llegados a este punto, echaremos más harina y seguiremos amasando durante otros 10 minutos, hasta que haya ganado en elasticidad y sea totalmente homogénea.

El siguiente paso es hacer una bola con la masa. Cuando la tengamos, echaremos harina en el bol y la colocaremos dentro. La taparemos con un paño de algodón y la dejaremos leudar durante una hora. Así que, ¡paciencia! Pasado el tiempo, daremos un último amasado para que coja volumen y extenderemos la masa en la bandeja de hornear, la cual habremos engrasado primero con aceite. Después, echaremos un poco de aceite de oliva en la masa, colocaremos las aceitunas (Campo Real o Gordal, por ejemplo) y el romero, y dejaremos reposar la masa otra media hora.

Ahora llega el turno del horneado. Tendremos que calentar el horno durante unos 10 minutos a 250 grados en el modo que da calor en las zonas superior e inferior. Pasado ese tiempo, introduciremos la masa en el horno durante 15 minutos y ¡listo! Te aconsejamos que dejes enfriar la focaccia antes de comerla, ya que eso, aparte de evitarnos quemaduras, hará que este riquísimo plato gane en matices. ¡Que aproveche!