Sábado, mediodía, amigos, un bar. ¿Sabes de qué estamos hablando? ¡Exacto! De la hora del vermú. A mucha gente le gusta disfrutar de las horas previas a la comida rodeada de buenos amigos y con un buen vermú en la mano. Como bien sabrás, uno de los ingredientes por antonomasia de esta copa es la aceituna, un pequeño manjar que, para otros muchos, supone un auténtico bocado de gloria. Pero ¿sabes por qué la empleamos?

El toque de sabor

El motivo por el que se echa una aceituna en un vermú es, principalmente, el sabor que aporta. Basta echar un vistazo a cualquier receta coctelera. Un ejemplo, por simple que parezca, se encuentra en el Martini, compuesto por ginebra y un chorro de vermú, ya sea rojo o blanco. En numerosos lugares lo adornan con, al menos, dos olivas. Es un requisito fundamental para que sea considerado un Martini con todas las letras.

Como te decíamos, la aceituna acompaña aporta un golpe de sabor extraordinario al combinado. Y es que las aceitunas se conservan en salmuera, una preparación de agua y sal a la que se pueden añadir todo tipo de ingredientes, tales como pimiento o guindilla. Ello hace que los sabores de uno y otro ingrediente se mezclen y dejen un gusto indescriptiblemente bueno. ¡Tienes que probarlo para saberlo!

¿Qué aceitunas maridan mejor con el vermú?

Son numerosas las variedades de aceitunas existentes en la actualidad, por lo que es posible que tengas dudas a la hora de elegir una para tu cóctel. Lo más importante es que sean deshuesadas y frescas. ¿Los motivos? Facilitar las cosas a la persona que se vaya a tomar el vermú y que la oliva vieja puede estropear cualquier combinado debido a su intenso sabor. Igualmente, y siempre en función de tus gustos, también puedes recurrir a aceitunas gordal aliñadas, las cuales darán un toque aún más alegre a tu bebida. De todas formas, lo mejor es investigar y probar las numerosas variedades que Aceitunas Guerra tiene a tu disposición hasta que des con tu favorita.

¡No te confundas con las cebollitas!

Es posible que en algunos establecimientos te sirvan un vermú con cebollitas. Pese a que la combinación también resulta riquísima, tienes que saber que no respeta la esencia genuina de un Martini. ¿Por qué? Pues porque en este caso estaríamos hablando de la receta de un Gibson, el cual habrás visto en series como ‘Mad Men’. Su preparación es muy sencilla y similar a la del vermú Martini. Necesitarás 75 mililitros de ginebra, 5 mililitros de vermú seco y un par de cebollitas por cada cóctel. Y atención, si son cebollitas perla de Aceitunas Guerra, ¡mejor que mejor! El resultado, si es que no lo has probado aún, te sorprenderá.

¿Quién inventó el Martini?

El origen del Martini no está del todo claro, pero una leyenda popular sugiere que podría estar en Estados Unidos. Al parecer, todo fue gracias a un minero que se había vuelto inmensamente rico durante la fiebre del oro de California. Así que, para celebrarlo, decidió hacer un alto en el camino antes de llegar a San Francisco. Lo hizo en Martínez, a poco más de 50 kilómetros de su destino. Allí, en el primer bar que encontró, pidió una botella de champán, con tan buena suerte de que no tenían. Te preguntarás qué bebió, ¿verdad? ¡Premio! La especialidad de Martínez, que terminó por convertirse, con el paso del tiempo, en lo que hoy en día conocemos como Martini. De lo que no quedó constancia fue del tipo de aceitunas que utilizaron. ¡Seguiremos investigando!