Como ya sabéis, las aceitunas son las frutas del olivo. Pese a su reducido tamaño, estas pequeñas concentran una gran variedad de vitaminas y minerales beneficiosos para nuestro sistema inmunológico. Y es que aceitunas verdes y negras, las dos por igual, esconden en su interior una larga lista de nutrientes. La diferencia, su color, depende exclusivamente del grado de maduración. Las aceitunas negras son simplemente olivas verdes que se quedan en el árbol durante más tiempo.

Vitamina E

Las olivas contienen vitamina E, un potentísimo antioxidante que ayuda a proteger las membranas celulares y otros tejidos de los agentes dañinos. Además, su papel es fundamental en la formación de glóbulos rojos, nos ayuda a aprovechar al máximo la vitamina K y tiene efectos positivos en nuestro sistema cardiovascular. Una cucharada de aceitunas proporciona 0,14 miligramos de vitamina E. El consumo recomendado es de 15 miligramos diarios.

Vitamina A

Las aceitunas también proporcionan vitamina A, un nutriente vital que ayuda a formar y mantener sanos los dientes, los huesos y la piel. También ejerce de antioxidante, al proteger a las células de los efectos de los radicales libres. En este caso, una cucharada de aceitunas ofrece 34 unidades internacionales (UI) de vitamina A. La cantidad diaria recomendada de vitamina A para adultos varones y mujeres es de 900 y 700 UI, respectivamente.

Luteína y Zeaxantina

Las aceitunas también contienen pequeñas cantidades de luteína y zeaxantina, compuestos antioxidantes que están estrechamente relacionados con la vitamina A y que filtran los rayos nocivos en el ojo, de acuerdo con la Asociación Americana de Optometría. Pese a que no existen datos que indiquen cuál es la cantidad diaria recomendada de luteína y zeaxantina, estudios recientes han mostrado diversos beneficios para la salud a través de estos compuestos. Para ello, hay que consumir 10 mg de luteína y 2 mg al día zeazantina, respectivamente. Además, una cucharada de aceitunas contiene 43 microgramos de los carotenoides, que actúan como antioxidantes y protegen al cuerpo de daños celulares, el envejecimiento y algunas enfermedades crónicas.

Calcio

En relación con su tamaño, las aceitunas contienen una cantidad significativa de calcio (7 miligramos por cucharada). El calcio es vital para la estructura ósea, la coagulación de la sangre, la transmisión del impulso nervioso, la contracción muscular y la secreción de hormonas. También activa y estabiliza proteínas y enzimas, optimizando sus actividades. La cantidad diaria de calcio recomendada es de 1.000 a 1.200 miligramos diarios, en función de la edad.

Hierro y zinc

Las aceitunas son una buena fuente de hierro y zinc. Proporcionan 3,3 miligramos de hierro (alrededor del 25 % del valor diario) y 0,22 miligramos de zinc (17 % del valor diario). El hierro es esencial para mantener la hemoglobina en los glóbulos rojos, mientras que el zinc se requiere para la síntesis del ADN y de la proteína, el apoyo inmune y la curación de todo tipo de heridas.

Otras vitaminas y minerales

Las aceitunas también contienen magnesio, potasio, fósforo, cobre y selenio en cantidades muy pequeñas, además de las vitaminas B-1 a B-6 y vitamina K. La vitamina K es esencial para la coagulación de la sangre. Además, las olivas incluyen polifenoles y flavonoides, compuestos beneficiosos que parecen tener importantes propiedades antinflamatorias.

Como ves, las aceitunas no solo son maravillosas por su sabor, sino también por los numerosos beneficios que nos aportan. ¡Tenlas siempre a mano!

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