En nuestro post de hoy vamos a hablar de una curiosidad que gira, cómo no, en torno a la aceituna. ¡Hablamos de su hueso! Y es que son muchas las personas que se preguntan qué se podría hacer con tan diminuto ‘desperdicio’, al cual ponemos entre comillas porque, pese a lo que muchos puedan pensar, tiene propiedades desconocidas para más de uno. ¿O acaso sabías que estos huesecillos son una fuente estupenda para generar energía a través de la biomasa?

450.000 toneladas de hueso al año

En España producimos aproximadamente 7,5 millones de toneladas de aceitunas al año, de las cuales unos 7 millones se destinan a la molturación (es decir, a la producción de aceite de oliva). Se calcula que alrededor del 15% de una oliva es hueso, por lo que cada año obtenemos aproximadamente 500.000 toneladas de este desecho que, en los últimos tiempos, se ha convertido en fuente de energía.

Y es que estos huesos son un combustible excelente debido a su humedad (de en torno al 15%), alta densidad y poder calorífico. Empieza a ser cada vez más habitual ver en el ámbito doméstico calderas de biomasa que se aprovechan de este tipo fuentes de energía, excelentes para ahorrar en calefacción y el suministro de agua caliente.

El ejemplo de Jaén, la provincia que más biomasa aprovecha de Andalucía

Jaén, donde también se producen numerosas olivas, lidera la lista de uso de biomasa en Andalucía (el 26% de esta energía se consume allí) al aprovechar casi 160.000 toneladas cada año y utilizar unas 4.000 instalaciones de biomasa (en Andalucía, 2 de cada 10 se encuentran en la provincia de Jaén). Como no puede ser de otra manera, los huesos de las aceitunas, entre otros muchos desperdicios, también forman parte de este combustible natural.

Un gran biosorbente

Otra de las bondades de los huesos de la aceituna es su capacidad para limpiar aguas contaminadas. ¿El motivo? Se trata de un poderoso biosorbente natural. Según un estudio de la Universidad de Granada, los huesos, tras una activación química, aumentan de forma exponencial su capacidad para absorber metales pesados. Incluso, pueden utilizarse hasta en nueve ocasiones consecutivas antes de que terminen por saturarse por completo.

Sus usos no se quedan ahí. Y es que los huesos, una vez saturados de limpiar aguas contaminadas, siguen sirviendo como combustible para calderas de biomasa debido a que no pierden ninguna de las propiedades para generar energía.

Como ves, la aceituna no solo ofrece innumerables beneficios nutritivos, sino que también plantea una alternativa a los combustibles tradicionales, tales como el petróleo, mucho más respetuosa con el medio ambiente.

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